El cabello atraviesa un ciclo natural caracterizado por 3 etapas: crecimiento, transición y reposo. Cada una cumple un rol y se repite durante toda la vida, y conocer este proceso te ayuda a entender por qué es normal perder pelo todos los días y en qué momentos conviene prestar más atención.
En este artículo vas a descubrir cómo funciona el ciclo capilar, cuánto dura cada fase, qué factores pueden influir en su ritmo y cómo diferenciar una caída habitual de una que merece una evaluación más profunda.
¿Qué es el ciclo capilar?
El ciclo capilar es el proceso continuo en el que cada folículo forma un nuevo cabello, lo sostiene durante un tiempo, luego lo libera y vuelve a empezar. Este mecanismo se repite de manera natural miles de veces a lo largo de la vida.
Cada folículo trabaja a su propio ritmo: mientras un grupo de cabellos crece, otros están en pausa o próximos a desprenderse. Esa alternancia mantiene la densidad y evita una caída simultánea.
En un cuero cabelludo equilibrado, la mayoría de los cabellos está en fase de crecimiento y solo una pequeña parte se encuentra en etapa de desprendimiento.
¿Cómo es la anatomía de un pelo?
Para entender cómo avanza cada fase del ciclo de vida capilar, primero es clave conocer la estructura que sostiene a cada cabello:
- Folículo piloso: es el “microambiente” donde se forma y se sostiene el cabello.
- Papila dérmica: ubicada en la base del folículo, aporta nutrientes y regula el ritmo de crecimiento.
- Raíz: la parte interna del cabello, protegida dentro del folículo.
- Tallo: la fibra visible que peinas todos los días.
- Cuero cabelludo: el entorno que protege, nutre y equilibra a los folículos.
Cuando el folículo o la papila dérmica atraviesan cambios por inflamación, variaciones hormonales, cicatrices o predisposiciones individuales, las fases del ciclo pueden acortarse o volverse menos eficientes. Como resultado, el cabello tiende a afinarse y la densidad puede disminuir con el tiempo.
¿Cuáles son las 3 fases del crecimiento del pelo y cuánto duran?
Fase anágena o de crecimiento
Es el momento en el que el cabello avanza de forma constante.
- Duración: de 2 a 6 años.
- Porcentaje del cabello: entre el 80 y el 90 %.
- Qué sucede: el folículo trabaja de manera intensa, recibe buen aporte de nutrientes y produce queratina de forma continua.
La extensión de esta fase influye en cuánto puede llegar a crecer tu pelo.
Fase catágena o de transición
Es una etapa breve en la que el folículo se prepara para detener su actividad.
- Duración: 2 a 3 semanas.
- Porcentaje: alrededor del 1 %.
- Qué sucede: el cabello deja de crecer y se separa de la papila dérmica.
Fase telógena o de reposo
Aquí el folículo permanece en pausa hasta liberar la hebra.
- Duración: cerca de 3 meses.
- Porcentaje: entre el 10 y el 15 %.
- Qué sucede: el cabello se desprende de manera natural. Es habitual perder entre 50 y 100 pelos por día dentro de este proceso.
Una vez finalizada la caída del cabello, el folículo inicia nuevamente la fase anágena y forma un cabello joven, listo para crecer otra vez.
Factores que alteran las fases del cabello
- Cambios hormonales y predisposiciones individuales: influyen en el ritmo del folículo y están presentes en cuadros como la alopecia androgenética.
- Estrés físico o emocional: puede desencadenar un efluvio telógeno, donde muchos folículos “descansan” al mismo tiempo.
- Déficits nutricionales: especialmente de hierro, vitamina D o zinc.
- Etapas de cambio: como el postparto o la menopausia.
- Enfermedades o ciertos medicamentos: fiebre alta, alteraciones tiroideas u otros tratamientos médicos.
Cuando el folículo ingresa antes de tiempo en fase telógena, la caída se vuelve más notoria.
Caída normal vs. caída excesiva del cabello: cómo distinguirlas
Caída normal:
- Entre 50 y 100 cabellos diarios.
- Sin afinamiento visible.
- Sin zonas claras nuevas.
Señales de alarma:
- Entradas más marcadas o coronilla más expuesta.
- Disminución evidente de la densidad capilar.
- Caída intensa que se prolonga más de 2–3 meses.
- Caída significativa después de situaciones de estrés fuerte, parto o enfermedades recientes.
Si identificas alguno de estos signos, una evaluación capilar profesional en Capilea Ecuador ayuda a comprender qué está ocurriendo y a definir el tratamiento más adecuado para acompañar la recuperación.
¿Cómo se relacionan las fases del cabello con los distintos tipos de alopecia?
Comprender cómo funciona el ciclo capilar permite entender por qué cada tipo de alopecia se manifiesta de manera distinta:
- Alopecia androgenética: las fases de crecimiento se acortan y los ciclos se aceleran. El cabello nuevo aparece cada vez más fino hasta que el folículo reduce notablemente su actividad.
- Efluvio telógeno: muchos folículos pasan a fase de reposo al mismo tiempo, generando una caída difusa. El folículo no se pierde: conserva su capacidad de producir un nuevo cabello.
- Alopecias cicatriciales: el folículo es reemplazado por tejido que no permite volver a generar cabello, por lo que la densidad disminuye de manera permanente en esa zona.
¿Cómo actúan los tratamientos médicos sobre el ciclo capilar?
Los tratamientos no crean folículos nuevos, pero sí pueden mejorar el ritmo y la calidad del ciclo:
- Tratamientos tópicos u orales: ayudan a prolongar la fase anágena, mejorar el aporte de nutrientes y reducir el afinamiento.
- Sesiones de estimulación capilar: fortalecen el folículo y favorecen un crecimiento más saludable.
- Protocolos integrales: combinan diagnóstico, apoyo nutricional, productos tópicos y sesiones de estimulación para acompañar el ciclo de manera completa.
¿Qué pasa con las fases del cabello en un implante capilar?
Tras un implante capilar, el folículo trasplantado atraviesa un proceso natural antes de mostrar su resultado:
- Integración del folículo: durante las primeras semanas, los folículos se acomodan en su nueva ubicación.
- Shock loss: el cabello implantado suele caerse de forma temporal. Es parte del proceso y está previsto.
- Reposo: el folículo entra en fase telógena por unas semanas mientras se adapta.
- Nuevo ciclo anágeno: comienza la formación de un cabello joven, que crecerá de manera progresiva.
- Resultados visibles: los cambios suelen empezar a notarse entre los 6 y 12 meses, con una densidad más consolidada alrededor del año.
¿Cómo cuidar el ciclo capilar día a día?
Los hábitos cotidianos pueden acompañar el ritmo natural del folículo y favorecer un crecimiento más saludable:
- Lava el cabello según las necesidades de tu cuero cabelludo; no se trata de lavar menos, sino de elegir bien los productos y la frecuencia.
- Evita peinados que generen tensión continua, como coletas muy tirantes o trenzas demasiado ajustadas.
- Reduce el uso de calor extremo en herramientas como planchas o rizadores.
- Mantén una alimentación equilibrada, con buen aporte de proteínas, hierro, vitaminas del grupo B y vitamina D.
- Regula el estrés y prioriza el descanso.
Estos cuidados fortalecen el entorno del folículo, aunque, sí existe una alopecia activa, es importante acompañarlos con un tratamiento médico adecuado.
Si notas variaciones en tu cabello, entradas más visibles, menor densidad o una caída que se prolonga, agenda una evaluación capilar con Capilea Ecuador. Allí podrás conocer el estado real de tus folículos y las opciones más adecuadas para acompañar tu recuperación.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo saber en qué fase está mi cabello ahora mismo?
No es posible determinarlo a simple vista. Una evaluación capilar permite identificar la fase predominante y el estado de los folículos.
¿Es normal que se me caiga más el pelo en ciertas épocas del año?
Sí, en otoño suele aumentar la caída porque más folículos coinciden en fase telógena. Es un proceso estacional y temporal.
¿Se puede alargar la fase de crecimiento del cabello con tratamientos?
Sí, algunos tratamientos médicos pueden ayudar a que el folículo permanezca más tiempo en anágena, favoreciendo la densidad y la fortaleza del cabello.
¿Qué pasa con las fases del cabello después de un implante capilar?
El cabello implantado suele desprenderse primero (shock loss), luego entra en reposo y finalmente inicia un nuevo ciclo anágeno con un crecimiento progresivo.
¿El estrés puede alterar las fases del cabello y causar efluvio telógeno?
Sí, el estrés puede llevar un gran número de cabellos a fase telógena al mismo tiempo, generando una caída difusa que generalmente mejora con tratamiento.
¿Cada cuánto conviene hacer un control si tengo antecedentes familiares de calvicie?
Lo ideal es realizar un control anual o semestral, según cómo evolucione tu cabello, para detectar variaciones en el ciclo capilar a tiempo.


